Un sueño


He querido decírtelo tantas veces que he llegado a pensar que nunca podrán salir las palabras de mi boca.

Y es que contigo es así, puedo sentir que te pierdo y te gano al mismo tiempo.

Me he empeñado en que este sentimiento vea la luz, porque realmente no se le puede llamar sentimiento, sino un conjunto de ellos que torturan mas y mas mi ya desesperado ser.

El admirarte ya no basta, sino que esta falta de ti me exige un roce, una mirada que compruebe que mi vida no cae en un solo instante al no poder tenerte junto a mi.

Y te veo ahí, a mi lado, extrañándote de todas las maneras en que se puede extrañar a alguien, luchando contra el instinto, deseando besar tus labios y demostrar que te amo como tanto lo siento.

Pero no puedo, porque no veo en ti de ningún modo aquél con el que podría compartir aquellos sueños de libertad y aventura porque no me has dado el aliciente que mi vida necesita para luchar por ti infinitamente, aunque sabes que lo haría si me lo pidieras.

Ése es nuestro problema; yo necesito de tus labios, y estos no encuentran las palabras.


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