Pruebas de la vida


En la vida hay dos oportunidades, ganar o perder.

Hoy me toco perder a mí, como varias veces antes.

Hoy me toco darme cuenta de lo mucho que te quiero y te necesito.

Cada tarde a tu lado fue maravillosa, cada vez que te veo, siento tu mirada sobre mi, y con esa carita se derrite la persona de hierro que llevo dentro, esa persona que trata de olvidarte y de serte indiferente, esa persona que no puede dejar de mirarte, de pensarte, de sentirte, de adorarte.

Hoy me toco golpear la puerta de mi vecino para pedirle ayuda, pero esta no se abrió.

Le golpee la puerta a Dios y le pedí que me amaras, pero Dios no da piedad, y si no me quieres, hay una razón, todo pasa por una razón.

Pero siempre voy a estar esperándote, y cuando de nuestros cuerpos queden solo cenizas, voy a abrazarte y te diré al oído: TE AMO


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